miércoles, enero 25, 2006

EL CHINO

Hoy he tenido mi primer examen de chino, y puedo decir que los últimos cinco días me he vuelto casi loco intentando aprender sus caracteres. Vamos, que la cosa no es nada fácil. La escritura, evidentemente, es uno de los principales obstáculos. Aprender a escribir una simple palabra o expresión lleva una cantidad de tiempo considerable. Otro problema es la pronunciación y sobre todo los tonos, pues los chinos tienen cuatro tonos diferentes que pueden cambiar el significado de las palabras y convierten la comprensión en una misión imposible. Por otro lado, la gramática es muy sencillita, empezando por los verbos, que no tienen declinaciones, pasados ni presentes.

Por eso, después de este primer esfuerzo para aprender chino, noticias como estas le alegran a uno el día (por cierto, que en algunos colegios franceses ya se ofrece el chino como primera lengua de estudio):


Clarín.com: ¿El chino será la lengua del futuro?

Nairobi, Madrid, Roma, Berlín, Estocolmo, Auckland. Si un estratega, en una oficina, va poniendo una chinche en cada punto del planeta donde se abre un Instituto Confucio, el mapa se le viene coloreando a una velocidad que corta el aliento. Y la lista de los que abrirán pronto es larga. [...] En total, ya hay once institutos Confucio en Europa y Africa. Y están por abrir los de Honolulu, Kansas City, Missouri, San Francisco, Chicago y Nueva York.

No es raro. Después de todo, China viene marchando fuerte como un polo económico del mundo de este siglo. Tiene una economía gigante que crece al 8 por ciento anual y una cultura de varios milenios que se expande de la mano de este reposicionamiento. A fines de 2005, China pasó a ser la cuarta potencia mundial en cuanto a su PBI. Y ya está en primera fila como un factor que determinará el futuro monetario y comercial del planeta.: el año pasado, su superávit se triplicó.

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5 Comments:

Blogger piradaperdida said...

el chino tiene una dificultad tecnológica muy importante, y es que no se puede simplificar tanto como para que haya una tecla por caracter, como ocurre con los alfabetos occidentales...

ahora, que cuando China sea líder mundial (que lo será), desde luego habrá que negociar con ellos en chino y será un problema nuestro, no suyo...

1:28 p. m.  
Blogger Dani said...

jejejej... Ya sabía yo que tú te ibas a tirar al terreno de los ordenadores.

Al parecer tienen varias formas de escribir en un teclado. Yo no lo he acabado de comprender del todo, pero según los trazos que tenga el caracter, van apretando unas teclas u otras. Según me han comentado, no tienen ningún problema y escriben igual de rápido que lo podemos hacer nosotros.

Otro sistema es a través del pinying (la transcripción fonética del chino en caracteres latinos). Sin embargo, este sistema sólo lo utilizan los occidentales (para mí es súper útil).

7:02 p. m.  
Anonymous Elbier Minks said...

Felicidades Dani, no sabes la envidia que me das aprendiendo el chino. Te lo digo pq yo soy de lo mas torpe con los idiomas. Con el español y el ingles medio me defiendo, y mi trabajo me costó ;)
Tambien lo intenté con el árabe y el alemán, pero con ellos sí q no llegué a nada.

Me recomiendas que pruebe el chino?

10:43 p. m.  
Blogger Dani said...

Hombre, por supuesto que te lo recomiendo!!! Estoy seguro de que será (y ya es) muy útil.

Por otro lado, aprender chino es una carrera de fondo. Es como el árabe, si quieres aprenderlo más o menos bien tienes que echarle unos cuantos años.

Aunque es muy complicado, yo siempre me consuelo con la siguiente frase: ¿¿si los chinos pueden aprender español, por qué no vamos a aprender nosotros chino??

10:30 a. m.  
Blogger piradaperdida said...

mmm interesante... sabía que los japoneses podían adaptar sus kanji, pero lo del chino ni lo sospechaba

a ver si te enteras mejor y nos lo puedes contar con más detalle :D

12:50 p. m.  

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